jueves, 23 de enero de 2014

Palabras A Un Hijo








-No prometo, hijo, impedir que tropieces, 
 ni estar pegado a ti para asistirte 
 en la caída,te estorbaría mi exesiva protección, 
 y te haria extremadamente dependiente. 
 Pero prometo estar ahi, para cuidar tus raspones. 
-No prometo, hijo, heredarte mi experiencia. 
 No podría ser tuya. Tendrías que adquirirla 
 en carne propia. Pero prometo estar disponible 
 cuando solicites mi consejo. 
-No prometo, hijo, solucionar tus problemas, 
 aunque lo haría todo por ti. 
 La solución suele estar en tus manos y 
 no en las mias, pero prometo ayudarte en lo posible 
 y escucharte cuando quieras desahogarte. 
-No prometo, hijo, evitarte sufrimientos, 
 no puedo cegarte a la realidad, porque aveces 
 sufrir es necesario para aprender a ser fuerte, 
 pero prometo ofrecerte mi hombro, 
 cuando necesites consuelo. 
-No prometo, hijo, darte todo lo que quieras. 
 En todo caso es mejor que aprendas a dar 
 los caprichos y las modas no son importantes 
 pues se olvidan en cuanto se consiguen, 
 pero prometo hacer el mayor esfuerzo 
 para darte lo necesario. 
-No prometo, hijo, que serás tú el centro 
 de mi atención, necesito también atender 
 otros asuntos por tu bienestar y el de 
 toda la familia, pero prometo no descuidarte 
 y dedicar un tiempo especial, solo para ti. 
-No prometo, hijo, caerte bien en todo momento, 
 a veces no te gustará lo que yo diga o haga, 
 porque tengo la obligación de guiarte por 
 el camino correcto. Pero prometo no maltratarte 
 ni humillarte cuando te corrija. 
-No prometo, hijo, que serás un niño mimado,
 a la larga te haría mucho daño. 
 Pero te prometo que serás mi niño querido. 
-No prometo, hijo, estar a tu lado siempre, 
 soy mortal como cualquier humano. 
 Pero pero prometo enseñarte que si 
 existe un Padre que si es eterno a quien 
 podrás acudir siempre que quieras. 
-No prometo, hijo, ser un padre perfecto, 
 pero prometo poner todo mi amor en el intento. 

martes, 21 de enero de 2014

El Paquete Con La Gafas





EL PAQUETE CON LAS GAFAS
Un amigo mío fue a Madrid, sabiendo que su novia necesitaba 
unas gafas porque se las había roto unas noches antes en el cine. 
Al pasar por unos grandes almacenes se decidió 
a entrar y le compró unas.
La dependienta se las envolvió y él pagó la cuenta, pero, 
al marcharse, en lugar de coger el paquete con las gafas, 
cogió uno parecido que había al lado y que contenía 
unas bragas que seguramente alguna clienta de las 
que allí había acababa de comprar.
Mi amigo no se dió cuenta de la equivocaciópn y desde allí se fue 
a Correos y le envió la caja a su novia junto con una carta. 
La chica recibió el paquete y quedó perpleja por el contenido, 
de manera que leyó la carta, que decía:

"Querida mía:
Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta 
que te hacen, ya que las tuyas las rompi hace poco en el cine. 
Además llevabas ya mucho tiempo con las que tenías y 
éstas son cosas que se tienen que cambiar de vez en cuando.
También espero que haya acertado con el diseño. 
La dependienta me dijo que eran la última moda y me enseño 
las suyas, que eran iguales. Entonces yo, para ver si eran ligeras, 
cogí y me las puse allí mismo. No sabes cómo se rió la dependienta, 
porque estos modelos para chicas quedan muy graciosos en los hombres, 
y más a mí, que ya sabes que tengo unos rasgos muy alargados.
Una muchacha que había allí me las pidió, se quitó las suyas y 
se las puso para que yo viera el efecto que hacían, y he de reconocer 
que le quedaban muy bien, así que me decidí y las compré, 
con la esperanza de vértelas puestas bien pronto.
Usalas y enséñaselas a tus padres, a tus hermanos y, en fin, 
a todo el mundo, a ver que dicen. Al principio te sentirás 
muy rara, acostumbrada a ir con las viejas, y más ahora que 
has estado tanto tiempo sin llevar ningunas. 
Si te están muy pequeñas me lo dices, 
que si no te van a dejar señal cuando te las quites para ir por 
la calle y todo el mundo va a notar que las tienes. 
Ten también cuidado que no te estén grandes, no sea que 
vayas andando y se te caigan. 
Llévalas con cuidado, no vayas a romperlas y, sobre todo, 
no vayas a dejártelas por ahí y las pierdas, que tienes 
la costumbre de llevarlas en la mano para que todos 
vean tus encantos.En fin, para qué te voy a pedir nada más; 
sólo te digo que estoy deseando vértelas puestas y que te 
las quites la próxima vez que vayamos al cine.
Este es el mejor regalo que podría hacerte, cariño".

Cuando Me Amé De Verdad



Cuando Me Amé De Verdad

Cuando me amé de verdad comprendí que en
cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y 
en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. 
Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que 
mi angustia y mi sufrimiento emocional, 
no son sino señales de que voy contra 
mis propias verdades. 
Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que 
mi vida fuera diferente, y comencé a ver que 
todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. 
Hoy sé que eso se llama… madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué 
es ofensivo tratar de forzar una situación o 
a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, 
aún sabiendo que no es el momento o que la persona 
(tal vez yo mismo) no está preparada. 
Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo 
lo que no fuese saludable: personas y situaciones, 
todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. 
Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. 
Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no 
tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, 
abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo 
que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando 
quiero y a mi propio ritmo. 
Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener 
siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. 
Así descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo 
el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, 
me mantengo en el presente, que es donde 
la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. 
Y eso se llama… plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente 
puede atormentarme y decepcionarme. 
Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón,
es una valiosa aliada. 
Y esto es… saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… 
Hasta los planetas chocan y del caos 
nacen las estrellas.

Charles Chaplin

Tu Inicial Con Abejitas


Tu Inicial Con Una linda Abejita. 


























Un Angel En El Cielo







Cuando pienses en mi
imagina que estoy de viaje
que un día nos reuniremos
y estaremos juntos para siempre.
Piensa que estoy a tu lado
cada segundo, velo tus sueños
y limpio esas lágrimas que
derramas por mí.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Carta de un hijo/a de padres separados




CARTA DE UN HIJO/A DE PADRES SEPARADOS

No traten de disipar mi dolor con grandes regalos
y diversiones. Me duele el corazón y este no sana con 
risas sino con caricias. Todo lo que necesito es 
la garantía de que, aunque estén separados, 
ninguno de los dos me abandonará

Díganme con palabras y actitudes que puedo seguir 
amándolos a los dos y ayúdenme a mantener 
una relación estrecha con ambos. Después de todo, 
fueron ustedes quienes se escogieron mutuamente 
como mis padres.

No me pongan de testigo, de árbitro ni de mensajero 
en sus peleas y conflictos. Me siento utilizado y
responsabilizándome por arreglar un problema 
que no es mío. Tengan en cuenta que todo lo que hagan 
para perjudicarse mutuamente, quiéranlo o no, e
n primer lugar me lastimará personalmente a mí.

No se critiquen ni se menosprecien delante de mí, 
así todo lo que digan sea la verdad. 
Entiendan que por malos que hayan sido como esposos, 
son mis padres y por lo tanto yo necesito verlos 
a ambos como lo máximo. 

No peleen a ver cuál se queda conmigo, porque no 
soy de ninguno, pero los necesito a los dos. 
Recuerden que estar conmigo es un derecho, 
no un privilegio que tienen ambos y que tengo yo. 

No me pongan en situaciones en que tenga que escoger 
con quién irme, ni de que lado estoy. Para mi es 
una tortura porque siento que si elijo a uno 
le estoy faltando al otro, y yo los quiero y 
los necesito a los dos.

Díganme que no tengo la culpa de su separación, 
que ha sido su decisión y que yo nada tengo que ver. 
Aunque para ustedes esto sea obvio, yo me culpo porque 
necesito conservar su imagen intacta, y por lo tanto, 
el único que puede haber fallado debo ser yo. 

Entiendan que cuando llego furioso después de estar 
con mi padre/madre, no es porque él/ella me envenene 
sino que estoy triste y tengo rabia con ambos porque 
ya no puedo vivir permanentemente con los dos.

Nunca me incumplan una cita o una visita que 
hayan prometido. No tienen idea de la ilusión 
con la que espero su llegada, ni el dolor tan 
grande que me causa ver nuevamente que han fallado.

Denme permiso de querer a la nueva pareja de 
mi padre/madre. Aunque en el fondo del alma 
me duele aceptarla, yo quiero ganármela para no 
perder al padre/madre que pienso que me dejó por ella
o conoció después de haberos separado

No me pidan que sirva de espía ni que les cuente 
cómo vive o qué hago con mi otro padre. 
Me siento desleal para con él, 
y no quiero ser un soplón. 

No me utilicen como instrumento de su venganza, 
contándome todo lo "Malo" que fue mi padre/madre. 
Lo único que con seguridad lograrán es que me llene 
de resentimiento contra quien trata de deteriorarme
una imagen que necesito mantener muy en alto.

Asegúrense que comprendo que aunque su relación 
matrimonial haya terminado, nuestra relación es 
diferente y siempre seguirá vigente. Recuerden 
que aunque la separación pueda constituir para 
ustedes una oportunidad para terminar con 
un matrimonio desdichado o para establecer 
una nueva relación, para mí constituye 
la pérdida de la única oportunidad que 
tengo para criarme al lado de las personas 
que más amo y necesito: mi papá y mi mamá.

Recuerden que lo mejor que pueden hacer por mí,
ahora que ya no se aman, es respetarse mutuamente.

En mi libro "Échate pa'llá g1lipoll4s". Miércoles Addams

En mi libro  "Échate pa'llá g1lipoll4s" Hablo de toda la dulzura que me despiertas. Una dulzura que empalaga. A ver, q...